Retomando Petuqui

Me costo más de un año lograr sentarme a la mesa de trabajo y poder retomar mi labor. La razón en todo caso fue una razón maravillosa, el nacimiento de mi hija Ema. Ahora por fin, entre sus siestas, me instalo a armar poco a poco cada uno de esos proyectos que habían estado en mi mente muy pendientes y mientras ella avanza es sus posibilidades de jugar y entretenerse sola, más cuento yo con ratitos para pintar un zapatito o coser un vestido y así, todo va lento pero seguro.

Los días otoñales son ideales para sentarse a trabajar y realmente lo extrañaba. Me parece que lo mejor de retomar luego de tanto tiempo es que de alguna manera parece como si ya no peleara tanto con mis expectativas, ahora solo quiero ponerme a jugar!! A veces las mamás también necesitan su ratito de infancia.